Un rayo de luz donde construir.
Esa luz energética desarrolladora.
Yema del huevo de toda vida,
Clara que esclarece en un nuevo amanecer,
Para el hombre.
A través de mi ventanal vi,
Niños que corrían y jugaban.
Niños que estudiaban.
Padres y Madres que trabajan.
Ningún niño abandonado.
Ni desasistido.
Y vi políticos en sus labores,
Labrando campos de esperanzas,
Esperanzado pueblo,
Que estera que ellos labren también sus campos.
Y vi muchas manos labrando,
Unidas y labrando.
Ningún niño llorando,
Y todos con libretas y lápiz
Y con libros estudiando.
Caso raro vi un cielo claro y limpio,
Y gaviotas revoloteando,
Saciadas de pescados.
Poetas y narradores.
Pintores y escultores.
Y demás artistas,
Plasmando a detalle.
Caso raro, raro.
Como es posible este nuevo renacer,
De una nueva vida.
Y un cristo sin cruz y sin clavos.
Ni corona de espinas.
Ni un solo estruendo en ninguna cabeza.
Ni una sola arma.
Ni una sola Guerra.
Texto arte william IV poema,
Del manifiesto poético.
De la nueva revolución surrealista.
06/07/07.