Movimiento Neo Surrealista.

sábado, 07 de julio de 2007





EL ÚLTIMO BESO



Se miraron, llovía, en la estación vacía, se acumulaba el silencio. Una paloma caída, con las alas mojadas; la certeza del olvido.
-No me dejes sólo (pronunció)
Y ella por un instante, mostró en su mirada una emoción, la que quiso decir, tal vez, "nací distante, es mi destino".
Luego de la mirada volvió a insistir:
-No te vayas.
Ella bajó la vista, estaba lloviendo mucho más fuerte, de una manera que Juan sintió definitiva; era como toda la infancia de pronto, como toda la injusticia de pronto. Como una letanía sin sentido, volvió a implorar:
-No te vayas.
En un vistazo, él recorrió toda su vida. Si se muere el amor ¿dónde quedan los sueños?
-No (dijo Mariela) no puedo quedarme.
Sus palabras eran oscuras como la noche, definitivas como el vacío.
-Pude hacerte feliz, ¿sabés? (Le dijo)
-Te juro que lo sé...
-¿Ya no me amás?
-No es eso.
Lejano, se escuchó acercarse un tren.
-Por mi vida, por favor, no te vayas; o al menos no te subas a ese tren.
-No va a venir otro, es tarde, y hace mucho frío; te juro que lo lamento con toda el alma.
-Te creo (la abrazó y ella se dejó besar).
Ambos supieron que sería el último beso. Se abrazaron muy fuerte. Él acarició el pelo mojado de Mariela, y Mariela, toda ella, era la inmensidad.
El tren, el adiós, la tristeza.

LUIS ALBERTO BATTAGLIA
6-7-2007




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Tags: Poesía Neo Surrealista

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