Movimiento Neo Surrealista.

sábado, 07 de julio de 2007



NOELIA




Hay algunas personas que llegan al mundo dotadas y con muchos dones, otras humildemente hacen lo que pueden, pero Noelia era de esas que solo recibieron un don especial.
Todos venimos al mundo con un cometido, como un mensaje impreso que debemos descifrar.
Algunas personas, las menos por cierto, saben desde el vamos para que están, otras nacen y tienen todo resuelto, pero la mayoría lucha mucho para saber cual es su lugar en el mundo o cual es su función.
Los padres muchas veces saben o creen saber para que somos buenos y muchos ayudan a ir en esa dirección, algunos por suerte otros por desgracia.
Claro que muchos, por esas cosas que tiene la vida, no tienen padres y algunos como los de Noelia no se enteran que son padres.
Como vemos la vida es una lotería y hay que ver como caes, la fortuna te sonríe ¿o que? Como dicen naces con estrellas o estrellado.
La cosa es que como sea la consigna es vivir ¿verdad? Y vivir es muy bueno, porque solo con eso tienes una oportunidad.
Noelia era una niña gordita y bonita, sobre todo por esa ternura de inocencia y esos ojitos picaros que brillaban con tanta ilusión.
Lastima que contar su infancia resulte tan triste ya que el desamor la hizo sentirse tan solita, sus padres ¡bien gracias! Y no hay peor cosa que un niño guacho, si no me creen lean el Martín Fierro, es textual.
Ella podía notar en el rostro de los adultos desde menos precio hasta desprecio, con esa sensibilidad que tienen los niños para registrar cuando son amados y cuando no.
Claro que no comprendía y solo se aislaba y a veces llamaba la atención con algunas rebeldías, pero era corregida con tanta dureza que solo consiguió atesorar miedo tras miedo.
A medida que crecía solo tenia un sueño y era deshacerse de sus adultos, sentía que ella era muy capaz de arreglárselas sola y lo haría muy bien.
Paso el tiempo y por fin cumplió 15, se quedo con la ilusión de una fiesta, ya que nadie lo noto y era muy gordita cosa la hacia sentir mas desvalorizada aun.
A pesar de tanto, no perdía su risa y esa espontaneidad de los jóvenes y hablaba fuerte, como quien no tiene nada que ocultar, claro que con el tiempo, esto también, se lo quitarían.
Un hombre muy sencillo que trabajaba de albañil en la casa contigua, comenzó a verla con cierto deseo, y Noelia que sentía que nunca un hombre se fijaría en ella, se dejo llevar y así por esas sorpresas que te da la vida, se caso, ¡ha! ¿Que esperabas? ¿Que la viole? ¿O la engañe? No, eso hubiese sido normal, pero en este caso no se dio.
De todos modos el matrimonio no duro, el tipo la abandono a los tres meses ¡que loco no!
Como sea los padres se liberaron, ahora si, por completo ¡ya estas emancipada! ¡Que tu marido se haga cargo! y el dijo: no te quiero ver mas y que tus padres no me busquen y que se yo cuantas amenazas
Noelia sintió que había alcanzado la libertad que tanto soñó, pero ahora estaba con un bolsito en el medio de la calle y no sabia que hacer con ella.
Comenzó a hacer dedo y pensó, a algún lugar debo ir, y se encamino al pueblo donde supuestamente estaría su esposo, creyendo que tal vez las cosas se podrían solucionar.
En el camino dio con buenas personas, quien sabe porque, y uno de ellos le dijo tomate un micro acá, en pergamino, no sigas a dedo puede pasarte algo, yo tengo una hija de tu edad y no la dejaría hacer dedo tan jovencita, con los peligros que hay.
Noelia tenia 16 y el hombre le dio para el micro y se fue, ella esperaba en la estación, la salida de los micros, y un muchacho bien parecido se acerco, le hablo con respeto y con una sonrisa compradora.
Le pregunto que hacia y por fin la invito a comer, ya que faltaba mucho para la partida del micro.
Acepto y conversaron y ella se sintió muy protegida, una experiencia nueva, le contó su soledad y el le pidió que se quede con el, acepto.
Unos días en aquel sitio, hicieron el amor y fue feliz, hasta que el solo cambio, como quien se canso del juguete de turno.
La despidió, con alguna excusa y unos pesos, otra vez esperaba el micro, pero ahora no sabia como ver a su esposo a los ojos, entonces decidió tomar el micro de regreso.
Llevaba un frasquito de tranquilizantes que le saco a la madre de el, y los tomo todos, estaba tan cansada.
El micro llego a Buenos Aires nuevamente, el chofer no podía despertarla y por fin le dijo ven vamos a tomar algo ¡yo solo quiero dormir! exclamaba ella, con el efecto de las pastillas ¡bueno ven yo te llevo a dormir! Y llegaron a una casa que al entrar para sorpresa del tipo, estaba ocupada por su mujer, que debía estar trabajando, pero por esas cosas falto ¡viste!
Explicaciones y la mina se da cuenta de todo, acuesta a Noelia y la cuida hasta despertar, luego la lleva a una parroquia, para presentarle a un viejo cura amigo, cuando vuelve a su casa el tipo se instalo con otra y simplemente la hecho
Noelia se sintió culpable, pero la mina se saco flor de trucho de encima ¿no?
Así, Noelia conoció a este cura español, que oficiaba de párroco y que por un tiempo seria su ángel guardián.
El la defendía del odio que parecía ensañarse con ella, y le proporcionaba ayuda sin pedir a cambio, algo que Noelia desconocía.
Fue su padre hasta que enfermo y lo mandaron a una casa de retiro, entonces Noelia volvió a quedar solita.
En toda esta recorrida por su vida olvidamos un punto, que Noelia tenia un don.
Este cura amigo intento encaminar su vida buscando un trabajo que ella pudiese hacer, la mando con señoras, para quehaceres en sus casas, a talleres e incluso a un laboratorio, pero siempre terminaba mal, porque era torpe o porque era inexperta o por cualquier cosa, parecía que no serviría para nada.
Empezaba cosas y nada podía terminar, en realidad el único capas de tenerle paciencia era el cura.
La gente solía decirle ¿usted que espera de Noelia? a lo que el contestaba, yo nada, ella viene sola, porque aquí se siente bien, y yo solo espero que sea quien es.
Alguien como no volvería a conocer en toda su vida, pero muy bueno para ella, el descubrió que Noelia tenia una gran vos, y que su amor era la música y le pedía que cante cuando estaban solos y ella cantaba para el.
Ella se recostaba en su hombro, y se quedaba dormida con gran confianza, como quien nada teme, y el, se maravillaba de ver esa entrega y mas la amaba, como a esa hija que nunca tendría.
El se fue con su enfermedad y ella quedo en su camino de soledades, y camino, camino, por los senderos de Dios, sin saber que podría hacer bien.
Intento muchas cosas, pero nada salía bien, recordaba a su amigo, el le decía que confiara en su don, la música.
Ella compro con esfuerzo una guitarra y aprendió, pero quien le daría una oportunidad a alguien sin ser nadie.
Y amigos esta no es la historia de alguien que fue descubierto vendiendo café o cantando en una parada de colectivo, esta es la historia verdadera de Noelia.
Una mujer común y sin suerte, como la mayoría de Noelia y Noelios que habitan este planeta.
Veamos el cuadro, mujer común sin un mango y sin grandes dotes, sin belleza espectacular, sin familia y sin suerte.
Canta como los dioses ¿quien la escucha? Ni los perros. Así envejeció, sin pena ni gloria y un día se fue cantando bajito, para no molestar.

Autora del Cuento Relato Chabela.

nUEVo SURREALISMO


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