LONTANANZA
Querellante la corteza del sauce
retuerce las horas insomnes
de la tierra, resignadamente inmóvil
absorbe desde sus raíces
el dolor derramado de la luna.
Extiende la desnudez de sus ramas
hacia el olvido del aire:
desgarrando sus esperas
en el afelio del silencio de su voz.
Las estrellas son una alfaguara
llovida entre sus propias sombras aventadas
a la oscuridad de la noche, en incesante búsqueda
de su díada o de algún juramento
que pueda despertar de su duermevela azul.
Su entorno es un estro de ojos ausentes;
un hontanar de anhelo impoluto
que llena sus nidos vacíos de aves,
para desamparar la tristeza de su efigie en lontananza.
Fue una rosa ciega quien contó su historia.
Issa M. Martínez LlonguerasTags: Poesía Neo Surrealista.