La monja, conocida como la madre de la legua que, con una jaula
abierta, corría por la plaza de armas de Santiago y gritaba a todo
pulmón: ¡le han robado las alas a los ángeles! ¡Le han robado las
alas a los ángeles! -Y como se sabe que los chilenos son
arrepentidos y muchos del robo se querían lavar las manos, provocó un
choque entre carabineros y civiles. ¿Se han robado las alas?,
preguntó un oficial. ¿Se las han robado en pleno centro?, preguntó
otro. ¿No será que se la habrán empeñado? ¿No tenían ganas de volar?
¿Se habrán ido a una casa de puta? ¿Los ángeles son puteros? -así
gritaba uno u otro. La monja se lanzó en medio de todos y los
santiguó con orinas de gatos. "¿Dónde están las alas de los
ángeles?, exclamó, ¿yo se los diré! ¡Nosotros las hemos robado -
ustedes y yo! ¡Todos somos unos ladrones! Pero ¿por qué las hemos
robado? ¿Cómo hemos podido ser tan vacas? ¿Quién nos ha dado el
ejemplo para robar algo tan sagrado? ¿Qué hemos hecho para evitar que
nos roben en las calles? ¿Hacia adónde nos llevaran los del gobierno
por Dios? ¿Hacia que infierno? ¿Lejos del plato? ¿No nos
acostumbraremos a trabajar? ¿No éramos buenos trabajadores ? ¿No
apoyábamos al presidente Allende? ¿Nos hemos olvidado? ¿Nos llevan
presos hasta por hablar? ¿No hay que hablar ni pensar nada contra el
gobierno? ¿No seguimos oyendo el ruido de los desaparecidos que han
enterrado junto a la verdad? ¿No seguimos lamentando por la cresta ? -
¡los ángeles también son de izquierda! ¡Las alas han terminado en un
plato! ¡Los críos comen alitas de ángel! ¡Y las hemos cocinado
nosotros! ¿Cómo vamos a reponer las alas? Lo que el vaticano había
tenido hasta ahora como formula para formar santos han terminado en
la olla del pobre -¿quién nos defenderá de la cárcel? ¿Qué gobierno
reconocerá nuestro pecado? ¿Qué huevones somos, qué boludos de
izquierda encontraremos para que voten por los otros del pueblo? ¿No
es demasiado grande el fracaso de nuestra presidenta de las mujeres?
¿No entendimos nunca para que tipo de mujeres? Nunca se nos preguntó-
¡y todo el que vote por una mujer pertenecerá a la mujer!" Al llegar
un ministro, el pueblo arrancó y gritó : éstos también se comieron
los ángeles y nos dejaron las alas nomás. Al final se encarceló a
todo Chile, por hocicón. Este robo de las alas está todavía
fresquito, pero aún no ha llegado la declaración de la compañera
presidenta. Para ser recibidos y oídos, se necesita ser moderno: no
comer, no reclamar y ser atlético porque el transantiago es para
los turistas nomás. Cuando se acabó el cuento de las alas del angel
la iglesia tocó sus campanas y condenó a los pobres y a su misma
religión.