sábado, 11 de agosto de 2007

Relato en prosa Neo Surrealista.

TOCANDO El VIOLIN SENTADO EN UNA SILLA VIEJA.


Cerrando las cortinas de mis ojos, delante de la ventana tocando el violín en una silla vieja.
No en vano para que me oigan en el mundo.
Agotado y extasiado acariciando la caña las cuerdas del violín, que frenéticamente toco para que me oigan.
Aquellos asnos malditos de ascendencia y descendencia sin escrúpulos llenos de paja sus gargantas ellos no se parecen a nadie vivo ni muerto, lo son arreadores de desalientos.
Uñas de los pies mitológicos teñidas de negro, prisioneros agarrados a la boya de un velero, que se sumergen por los malos vientos, que atrajeron sus devaneos con los euros.
Ya no tienen más sueños que el hacer que la brasa que desbanco a sus arreos.
Como se oye en la calle Valencia de la capital del viento, dividieron feroces el itinerario del robo de los euros.
La pequeña bella alumna del magisterio de la enseñanza amaestraba a sus hijos en la pizarra de su acomodada casa sacada de otro esfuerzo y no fruto de su magisterio.
Una ventana con sillas de ruedas detrás vacía dos.
¿Ay si hablaran? Las dos sillas de ruedas escupirían (…)
Una ventana adentro inmoral, padres rezaban en sus adentros (...)
Y nunca dejaron de poner la mesa para ellos y ellos los asnos con orejas puntiagudas para escuchar el chispillo olisquear de los euros del bolsillo ajeno...
Sus padres se santiguaron una y mil veces por sus cinco infiernos, que razón tenia la razón del tiempo, comentada por el otro chiquito hijo de ellos.
Hacia ya mucho tiempo.
El puso la mesa del cirujano extirpando las verdades opero y esclareció que los cinco ¿los Cinco? Si los cincos tenían cáncer en su cuerpo ¿Qué clase de cáncer? si ese cáncer de estos tiempos la avaricia complicada con egoísmo y su lucifer que llevan dentro.
Y el violín se llego a poner de color violeta, la ventana se nubla y el violinista llora.
Hablamos de trenes llenos y dentro, de ellos flamantes magnates del globo terráqueo que nos manda a todos.
De países, jefes de Estados no viajan nunca con bicicletas, por miedo a tropezar con sus propias granadas enterradas en sus propias tierras ¿o no lo son sus tierras la TIERRA?
Solo esperan señales para que suenen la sirenas de la tragedia, mentes enfermizas solo para con dólares, en material de guerras que nada le importan su mundo si ellos viven fuera.
Esto son otras tretas, estas entra bien el la primera parte la sinfonía muerta del violín, que toca manos expertas las cuerdas se enrojecen, de tal sinfonía escrita expresa para erradicar toda desvergüenzas dentro de casas y dentro de palacios de la presidencias.
Y aquí acá el violoncelista a compaña al violoncelo a enterrar a los muertos.
Mientras tanto.
Y el violín se llego a poner de color violeta, la ventana se nubla y el violinista llora.


Texto arte-william 11-08-07

Tags: Relato Neo Surrealista.

Publicado por Desconocido @ 2:35  | Neo Surrealista
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