jueves, 17 de septiembre de 2009

Antología poética de Alexander Vórtice GRACIAS POR VUESTRA VISITA

MISÁNTROPO
 
"Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupided humana, y de la
primera no estoy totalmente seguro".
ALBERT EINSTEIN
 
Rastreo
con mis dedos de furia tu cuerpo desnatado
y es ahora cuando Dios
tiene compasión y admite que el ser humano
es barro de lluvia seca
y cánticos de 1000 muelas
descosidas en mi boca
a causa de aquel hombre que no aceptó
su naturaleza.
Reza Plutón
al tiempo que el lobo muestra
sus colmillos.
Cae del cielo un meteorito
y más de un científico procura buscar
respuestas
a lo que algunos llaman "Infinito".
 
Rastreo
con dudas de perlas
el Juicio que se acerca...
 
Alexander Vórtice

RUIDOS LEJANOS

 

Me expreso y las palabras comprenden lo que no quiero

ni deseo decir abiertamente.

Ruidos lejanos perturban la mente de un niño halado

que busca serpientes.

No es poema; tal vez sea un brusco origen del que salí

para compartir verdades y falsedades.

El grito y los párpados de la indecisión golpean el portón

de los límites perdurables,

al tiempo que el “para siempre” procura una incertidumbre

apta para los malditos.

 

No siempre fue así, lo reconozco: en otro tiempo me expresaba

abiertamente y las palabras eran antorchas

que se confundían entre los podridos orgasmos de las gentes.

Fue poema... quizás lo más puro que expresé,

teniendo en cuenta que la filosofía juvenil de los seres que residen

bajo el puente de los conceptos inexactos

que perdimos al saber que ya éramos totalmente adultos..

 

Alexander Vórtice 

PLANES ESTÚPIDOS

 

Arrinconado en el cepillo de un dedo soy el hombre

más feliz del planeta. Cuchillo con oro es cosa de dioses,

y navaja con incienso es asunto vital.

Resolver la palabra mágica en tiempos de planes estúpidos

hace que mi cuello diga cosas revoltosas,

ingenuas y paradisíacas.

Nunca le des la espalda a un gato

de cerámica; no pidas leche condensada en un pub

con orines de brujo infeliz; no te comuniques

con los muertos, ya que ellos, muy posiblemente,

no te quieran escuchar.

 

Alexander Vórtice

EL SENTIDO DE LA VIDA

 

 “Algunas personas enfocan su vida de modo que vivan con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen”. Esto aseveraba D. José Ortega y Gasset; el aprovechamiento que hacemos de la vida, de la existencia que nos ha tocado es, en muchas ocasiones, un entremés, no es un colofón de sensaciones y sentimientos correctos para nosotros y para el grupo de personas que nos rodean. En tal caso, ¿cuál sería el sentido de la vida, el sentido de todo lo que nos sitia, de nuestros hechos, de nuestra manera de afrontar el camino hacia un lugar del que nadie ha regresado para hablarnos de él? Schopenhauer cerciora: “Los primeros 40 años de vida nos dan el texto; los 30 siguientes, el comentario”; mas, no debiera haber tantos comentarios en la vida, sino más texto, más vivencias y menos prisas. La gran mayoría de las personas perdemos el tiempo en simplezas, en lugares inhóspitos de nuestra propia mente, y esto hace que no seamos, o que seamos una mentira. También, yendo otra vez a la gnosis de las máximas, Peter Bamm dice: “Lo que importa ciertamente en la vida no son los objetivos que nos marcamos, sino los caminos que seguimos para lograrlo”. A lo que yo añadiría que casi nunca somos nosotros los que nos marcamos los objetivos de nuestra coexistencia, suelen ser otros, casi desde la cuna, los que nos dirigen, los que nos aseguran que el camino que debemos seguir, según ellos, es el camino apropiado. Esto hace que el individuo, pasado el tiempo suficiente, se vea colapsado por pensamientos de derrota, de no haber sido lo que deseaba ser, de ver como la sociedad posee unas normas inamovibles que no son tan buenas como nos intentan vender: Esto es el fin del idealismo, de la inocencia, y el inicio de los actos obscenos, trances que salen a la luz cuando el sujeto sabe que ha perdido, incluso, décadas de su existencia por y para nada. La vida es risa, nostalgia, duda absoluta, miedo ante esta duda... La vida es un suceso egoísta, también, aunque en menor medida, es un acto de bondad que vale la pena llevar a cabo, esto último se sabe sobre todo cuando estamos en la recta final, yacentes en solitario, con la guadaña al cuello, es en ese momento cuando decimos: “Ojalá hubiera hecho más bien que mal.” Porque la vida del hombre tal vez sea un breve paseo entre el génesis y la momia, o un paseo de gente viva entre momias que no ansían vivir, sino malvivir. El sentido de la vida es un niño radiante que cata un helado en pleno verano, frente al mar, con honor de inocencia plena...Y considero que cuando tiramos el helado, el sabor de lo pequeño, la vida cesa, y mudamos en crápulas vencidos por la necia madurez.

  Alexander Vórtice

 

DEL CONOCIMIENTO...
 
Del conocimiento que me otorgaste
con tu varita de los deseos
me queda el benévolo gesto de fidelidad.
 
No soy yo el arco de brisa marina que buscas.
Creo que soy el círculo de truenos y festejos,
un ser hecho a imagen del universo.
 
Fíjate: el aire de las brujas
increpa constantemente al ser que hila
rayos de sol.
 
Del conocimiento que me otorgaste
con tu varita de los deseos
me queda el milagroso gesto
de ser lo que deseo.

Alexander Vórtice


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Tags: POESIA

Publicado por arte-william @ 9:48  | Neo Surrealista
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